EL PAIS
Zapatero dice que las tropas están más seguras que con Aznar
Rajoy califica de "vergüenza" que los blindados no cuenten con inhibidores y el presidente le contesta que el PP nunca se preocupó de usar sistemas antibomba en sus ocho años de mandato
ELPAIS.com / AGENCIAS - Madrid - 27/06/2007
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado hoy en el Congreso que las tropas españolas en el exterior disponen ahora de los "mejores medios de seguridad" que nunca han tenido en la historia . Además, ha asegurado que si tanto le preocupa al Partido Popular la seguridad de los soldados podría haber pensando "una sola vez en lo que representan los inhibidores" durante los ocho años de gobierno de José María Aznar.
Cámara a una pregunta del líder del PP, Mariano Rajoy, sobre las medidas de seguridad de los militares españoles tras la muerte de seis de ellos en el Líbano, en un atentado que ha calificado de "vergüenza" porque perecieron en un vehículo que carecía de inhibidores de frecuencia (mecanismos electrónicos que impiden accionar una bomba por control remoto). Esta mención del jefe de la oposición ha provocado un duro enfrentamiento con Rodríguez Zapatero, quien le ha replicado de forma rotunda: "La vergüenza y la demagogia más burda son sus palabras".
Mariano Rajoy ha hecho notar que el atentado del domingo en el sur del Líbano fue muy similar al que costó la vida en febrero pasado a la soldado Idoia Rodríguez en Afganistán, quien viajaba en un vehículo blindado BMR que tampoco tenía inhibidor de frecuencia, y ha instado al presidente a explicar qué iba a hacer ahora. Zapatero ha negado que ese caso se pudiera comparar con el atentado del domingo y ha recordado que la seguridad de los soldados "ha sido una preocupación constante del Gobierno" y ha revelado que los primeros inhibidores se instalaron en el verano del 2005, con el PSOE en el Ejecutivo, en tanto que en ocho años de Gobierno del PP no se había equipado con ninguno a los vehículos militares fuera de España.
Instalación de inhibidores
El presidente ha explicado también que en otoño pasado el Estado Mayor de la Defensa decidió implantarlos en todos los vehículos en el exterior pese a que esta medida "no garantiza obviamente" que se evite un ataque terrorista. La empresa que fabrica estos mecanismos, prosiguió, los está entregando desde el mes de mayo y el proceso de instalación ya ha comenzado, aunque lleva un tiempo porque es muy complejo técnicamente.
A Rajoy no le han convencido las explicaciones de Zapatero y, tras espetarle que lo ocurrido enLíbano "es una vergüenza", le ha recordado que cuando el PP apoyó enviar tropas a este país y a Afganistán le pidió que "dijera la verdad" porque los soldados "se iban a jugar la vida" y que garantizara su seguridad. Desde entonces, el PP ha preguntado al Gobierno en el Congreso y el Senado por la seguridad de las fuerzas en el exterior y, sin embargo, o no ha tenido respuesta o ha consistido, en "hablar mal del Gobierno anterior" como, a su juicio, hoy también ha sucedido.
Primera declaración
Zapatero ha hecho hoy su primera declaración pública sobre el atentado que el pasado domingo acabó con la vida de los seis soldados. Lo ha hecho antes del inicio de la sesión de control en el Congreso. Desde la tribuna, el jefe del Ejecutivo ha expresado "el reconocimiento y el respaldo a la valiosa y heroica labor" del contingente español en el país árabe, sacudido por una guerra que enfrentó el pasado verano a la milicia de Hezbolá con Israel. "Hemos pagado un precio muy alto, pero no se alterarán nuestro compromiso con la paz en Oriente Medio, ni faltará nuestro apoyo a Naciones Unidas como actor principal para conseguirla", ha proclamado el presidente.
En tono solemne, ha ido nombrando uno a uno a los seis soldados fallecidos, de los que ha dicho que "siempre serán nuestros y siempre estarán con nosotros", lo que ha levantado los primeros aplausos en el hemiciclo. "Vivían juntos, patrullaban juntos y juntos dieron su vida por la misma causa", ha añadido. "Su causa era la causa de la paz y la solidaridad, la causa por la que nuestro Ejército y la Guardia Civil están en Líbano con un triple respaldo: legal, político y moral". "Están allí con el apoyo de todos los grupos de esta camara a propuesta del Gobierno", ha seguido. "En una zona muy peligrosa, ayudando a la población local y ayudando a la reconstrucción. Aportando su esfuerzo y sacrificio, para contribuir a establecer condiciones de estabilidad".
Reproche de Rajoy
Después de hacer un extenso repaso en clave positiva de los resultados del último Consejo Europeo de Bruselas, Zapatero ha decido la palabra a Mariano Rajoy, que lo primero que ha hecho desde la tribuna de oradores es reprochar al presidente que haya esperado hasta hoy para pronunciarse sobre el atentado de Líbano. "Me hubiera gustado que se hubiera dirigido al conjunto de la nación [el mismo día del ataque] y no hubiera esperado hasta hoy", ha dicho.
EL MUNDO
RAJOY: 'ES UNA VERGÜENZA'
Zapatero afirma que las tropas en el exterior tienen 'más seguridad' que con el PP
§ El presidente del Gobierno destaca el 'respaldo legal, político y moral' de la misión
§ Rajoy le reprocha que no se haya pronunciado sobre el atentado hasta hoy
ELMUNDO.ES
MADRID.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha manifestado en el Congreso que la presencia de tropas españolas en el Líbano responde a la "causa de la paz y de la solidaridad". Además, ha asegurado que los militares españoles en el extranjero tienen "más medios de seguridad que nunca". El líder del PP, Mariano Rajoy, ha afirmado que las palabras del jefe del Ejecutivo son "una vergüenza".
José Luis Rodríguez Zapatero abrió su intervención ante el Congreso para dar cuenta del último Consejo Europeo con un homenaje a los seis soldados del Ejército español muertos en el Líbano el pasado domingo. Tras expresar su reconocimiento y respaldo a la "heroica misión" de los militares y sus condolencias a las familias de los fallecidos, el jefe del Ejecutivo afirmó que la presencia de tropas españolas en el Líbano responde a la "causa de la paz y de la solidaridad".
Zapatero afirmó que el Ejército español y la Guardia Civil están en el Líbano "con respaldo legal, político y moral". Así, el presidente del Gobierno citó la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU como aval del "respaldo legal", el apoyo de todos los grupos parlamentarios para el envío de las tropas como aval del "respaldo político" y la ayuda a la población local para la reconstrucción del sur del Líbano como aval del "respaldo moral".
"Hemos pagado un precio muy alto, pero no se alterará nuestro compromiso con la paz en Oriente Medio, ni faltará nuestro apoyo a Naciones Unidas como actor principal para conseguirla", aseveró el jefe del Ejecutivo. "Tampoco disminuirá nuestra determinación para que los culpables de este criminal atentado asuman y paguen por su felonía y, por su supuesto, que nunca alcancen sus objetivos", sentenció.
En su turno de palabra, el presidente del PP, Mariano Rajoy, reprochó al jefe del Ejecutivo que no se haya dirigido a la sociedad española antes para hablar del atentado terrorista del Líbano. "Como diputado de las Cortes y representante del conjunto del pueblo español, me hubiera gustado que se hubiera dirigido al conjunto de la nación y no hubiera esperado hasta hoy", sentenció.
El líder de la oposición también expresó su pesar y el de su Grupo Parlamentario por la muerte de los seis soldados y la solidaridad con sus familias y con todos los miembros del Ejército. "Valoramos su trabajo en defensa de los valores y principios y en defensa de la libertad", afirmó.
Una vez concluida la comparecencia sobre el Consejo Europeo, comenzó la sesión de control al Gobierno, en la que el líder del PP preguntó al jefe del Ejecutivo sobre las medidas de seguridad con las que cuentan los soldados españoles destinados en el Líbano y por la condecoración que han recibido los seis militares fallecidos, la cual no incluye el distintivo rojo destinado a los caídos en acto "de guerra".
El Partido Popular entiende que la concesión de la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Amarillo, en lugar de rojo, se debe a que el presidente Zapatero no quiere admitir que los soldados se encuentran en misiones de guerra. "Cuando yo sea presidente del Gobierno, las medallas que reciban los soldados serán con distintivo rojo", ha afirmado Rajoy después de proclamar que la actitud del Gobierno "es una vergüenza".
Tensión en la Cámara
La alta tensión ha vuelto así al Hemiciclo después de dos sesiones plenarias con un tono mucho más rebajado. Hace 15 días, los líderes del PP y el PSOE aparcaron por primera vez en meses la política antiterrorista y la sesión de control al Gobierno se centró en una "pregunta absurda" —confesión de Rajoy sorprendido por un micrófono indiscreto—. Siete días después, el presidente del Gobierno y el líder de la oposición dedicaron su cara a cara al recibo de la luz.
Esta vez, en su turno de pregunta, Rajoy hizo referencia a la muerte de la soldado Idoia Rodríguez Buján en Afganistán hace cuatro meses y a la de los seis soldados españoles el pasado domingo en el Líbano, y recordó a Zapatero que su deber como presidente del Gobierno es la de "garantizar la seguridad de los militares españoles" destinados en el exterior.
Zapatero respondió que las tropas españolas en el exterior tienen "mejores medidas de seguridad que nunca" y reprochó al líder del PP que cuando su partido estaba en el Gobierno no se preocuparan del tema de los inhibidores de frecuencia. "Estuvieron ocho años en el Gobierno y podían haber pensado antes en esto", ha proclamado.
En su segundo turno de palabra, Rajoy comenzó con extremada dureza: "Esto es una vergüenza", afirmó el líder del PP, quien reprochó a Zapatero que se "limite a hablar mal del Gobierno anterior". "Usted decidió que hubiera soldados en el Líbano y en Afganistán", continuó el líder del PP, antes de volver a exigirle que garantice la seguridad de los soldados.
Ante la dura intervención de Rajoy, el presidente del Gobierno contestó elevando aún más el tono: "La vergüenza y la demagogia más burdas son sus palabras", sentenció Zapatero sin dar más oportunidad a los reproches.